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Traducciones, correcciones y formación

 

Nelson Mandela

Si hablas a alguien en una lengua que entiende, lo que le dices va a su intelecto, pero si le hablas en su lengua, va a su corazón


Se puede vender en cualquier lengua, pero, a la hora de comprar, cada cual prefiere la suya. La lengua propia nos transmite confianza, proximidad... Así lo prueban diversas investigaciones.

Vivimos en una sociedad cada vez más plurilingüe, y ya no hacemos las compras, siempre, en la tienda de la esquina; sin embargo, sabemos apreciar lo nuestro, lo "de casa", aquello que tenemos cerca. El uso de la lengua tiene una estrecha relación con dicha proximidad,

y las empresas lo saben. Por eso, hacen un gran esfuerzo para acercar su lengua de comunicación a la de sus clientes, pero no siempre de la manera más acertada.

1.- Algunas empresas pueden utilizar correctamente más de una lengua a la hora de relacionarse con sus clientes. Si es tu caso, ¡estupendo! Pero si necesitas traducir textos, debes recurrir a un traductor profesional,  porque saber dos lenguas no es suficiente para hacer traducciones entre ellas. El traductor debe contar con la formación y experiencia necesarias para hacer bien su trabajo, para traducir con calidad. Y debe traducir, solo, a su lengua materna.

2.- Texto original: calidad, formato... Difícilmente surgirá una buena traducción de un texto original deficiente. Antes de enviar el texto a traducir, hay que revisarlo y efectuar las correcciones y cambios pertinentes. Por otra parte, el traductor trabaja mejor y más rápido (y resulta más barato) si recibe el texto en un formato electrónico editable. Muchos gráficos, por ejemplo, no pueden abrirse, por lo que el traductor no puede acceder al texto.

3.- Los plazos deben ser razonables. Si necesitamos meses para redactar un informe, no podemos pretender que nos lo traduzcan de un día para otro. Un eslogan publicitario —incluso de una sola frase— no siempre puede traducirse en cuestión de minutos El volumen del trabajo, su carácter técnico o su complejidad influyen en la traducción, por lo que son factores a tener en cuenta a la hora de fijar los plazos.

4.-Traducciones especiales: textos técnicos. Para traducir un texto técnico, es importante que el traductor, además de contar con una buena preparación, sea un experto en el tema del texto a traducir, ya que deberá utilizar una terminología y unas estructuras específicas.

5.- Traducciones especiales: publicidad. La traducción de textos publicitarios y de eslóganes es un trabajo muy "delicado". Los textos publicitarios se redactan, generalmente, con tiempo, pensando mucho cada frase, cada palabra... Por otra parte, los juegos de palabras y de imágenes que sirven en determinada lengua no siempre tienen su correspondencia en otra lengua. En estos casos, conviene tener presente la traducción durante todo el proceso creativo,. o, si no, dar al traductor el tiempo suficiente para que haga un trabajo de calidad.

6.-Criterios del cliente, imágenes e información complementaria. Cuanta más información tenga el traductor sobre el texto a traducir, mejor será el resultado. Por eso, es importante que disponga de todo el material complementario posible: imágenes, criterios establecidos con antelación, listados terminológicos, etc. Conviene, asimismo, especificar el contexto del material a traducir: objetivo, a quién va dirigido...

7.- Traducciones automáticas. Hoy en día, también las máquinas traducen, y hay en la red diversas herramientas de traducción automática. Su resultado, sin embargo, difícilmente se puede equiparar al que pueda ofrecer un traductor experimentado y preparado, máxime en ciertos pares de idiomas; entre otros, aquellos en los que está presente el euskera. Si utilizamos una herramienta de ese tipo, es imprescindible la postedición, es decir, que un profesional corrija el trabajo de la máquina. En algunos casos (por ejemplo, si la traducción automática no está muy avanzada todavía en el par de lenguas en el que vamos a trabajar, si el texto es muy técnico, o si tiene más de un significado...), resulta más rentable que el trabajo lo haga directamente un traductor que corregir la traducción efectuada por la máquina.

8.- De todos modos, que la traducción la haga una persona, en lugar de una máquina, no significa que la vaya a hacer manualmente. Para eso están, por ejemplo, las TAO (Traducciones Asistidas por Ordenador). Casi todas las empresas del sector utilizan hoy en día memorias de traducción, con lo que "aprovechan" textos o partes de textos previamente traducidos. Este sistema hace que la traducción sea más rápida, y ayuda a mantener la coherencia entre las nuevas traducciones y las anteriores. Por otra parte, las memorias de traducción pueden alimentarse con bases de datos de pares de términos, lo que permite hacer la misma traducción de un término que aparezca en dicha base.

9.- Edición y revisión de la maqueta. Una vez finalizada la traducción, si antes de enviar el texto definitivo hay que editarlo o maquetarlo, conviene que el traductor lo revise, ya que puede darse el caso de que no coincidan el orden de textos e imágenes en el original y en la traducción, o que se produzca algún error lingüístico en el proceso de maquetación.

10.- La fidelidad para con los traductores, garantía de coherencia. Trabajar siempre con el mismo equipo de traductores mejora el resultado, ya que garantiza la coherencia de las traducciones. Si, además, el traductor conoce los criterios, gustos, etc. del cliente, el resultado final será más satisfactorio para este.

Referencias: